REFUGIO
de mis pensamientos

¡Bienvenido a mi blog!

Inicio

Mi Perfil

Calendario
<<   Mayo 2009  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
Apúntate
Suscríbete al blog

Categorías
General (25) Sindicar categoría
Archivo
Noviembre 2009 (1)
Octubre 2009 (1)
Septiembre 2009 (2)
Junio 2009 (1)
Mayo 2009 (1)
Febrero 2009 (1)
Diciembre 2008 (1)
Noviembre 2008 (5)
Octubre 2008 (1)
Septiembre 2008 (4)
Agosto 2008 (4)
Mayo 2007 (1)
Octubre 2006 (1)
Sindicación
Artículos
Comentarios
Enlaces
artecomunicarte
Diario Sion latino
encuentros(blog personal)
escribeya
escritores y poetas
igooh(bajo apodo:abunayelma)
letraskiltras
letraslibres
Mi paradero(blog personal)
espacios amigos
Fuego en el Viento
 

El tonto

Significado del término: del latín  attónitus, aturdido. Mentecato, falto o escaso de entendimiento o razón. Persona muy necia o incapaz.

°hacerse el tonto°: aparentar que no advierte las cosas que no le conviene darse por enterado. Por poca capacidad que uno tenga, llegando a su propia utilidad, suele discurrir con acierto.

Una vez analizada la palabra pensamos: ¿Quién no tenía un tonto en el grado? Ese que siempre llegaba tarde, se olvidaba de hacer algún deber, le robaban el sándwich del portafolio, le ponían un pie para que se caiga, ¿se acuerdan?

Y en la familia, ¿no había un tonto? Casi siempre  era un tío solterón, todos inclusive  los chicos se mofaban de él. Siempre sonriente, como si las burlas no le hicieran mella.

Los muchachos de la barra, siempre tenían el ° tonto del bar°. Al cual casi siempre, con tal o cual cuento,  le hacían pagar la vuelta. Nunca tenía novia. Y…claro! que chica saldría con un tonto!

También en los barrios, especialmente en aquellos en los cuales abundaban los conventillos, no faltaba alguno que no se destacara por ser estrafalario, por sus modales,  su vestimenta  o por hablar sin sentido. Entonces el apodo °el tonto del barrio° lo privaba de su nombre, no era necesario.

No olvidarse del tonto de la oficina, o de la fábrica, en fin siempre conseguimos un tonto de turno. Por una u otra causa, tal vez por necesidad, convertimos a determinado individuo en un objeto sobre el cual descargamos nuestros nervios, nuestras broncas y quizás tristezas.

Y como dijo, entre otras, el Rey Salomón: * el número de tontos es infinito*

`````````````````````````````````

@bbrom

="Safe Creative #1002275641543"/></a>

Publicado por beto el 21 de Mayo, 2009, 18:29 Comentarios 6 | Comentar | Referencias (0)

 

 

Blog alojado en ZoomBlog.com